
Balaídos sigue de rebajas. El Celta ha sumado una nueva decepción como local. El nuevo beneficiario de la situación del conjunto vigués en su feudo ha sido el Girona. Los hombres de Raúl Agné, cuyo rendimiento desciende lejos de Montilivi, han goleado a un equipo que no es capaz de ofrecer la versión que le llevó a comandar la categoría.
La siesta se convirtió en una pesadilla para el celtismo. El tempranero gol de Despotovic abrió la puerta a los fantasmas del pasado, esos fantasmas que hacen que Balaídos sea un “chollo” para los rivales. El tanto del delantero serbio dio lugar a los mejores minutos del Celta. Santamaría, que siempre suele destacar ante los vigueses, realizó dos buenas paradas a sendos disparos de David Rodríguez. Los locales, que no saben remar a contracorriente, buscaban dar el primer paso hacia una remontada que se le resiste desde el triunfo ante el Córdoba.
A la media hora de partido acabó la reacción celeste. Un error de Catalá propiciaba el segundo del Girona. Luso, goleador también en el partido de ida, bofeteaba a un Celta que aún soñaba con darle la vuelta al marcador. Nuevo golpe en Balaídos. La afición, que ya se desespera con facilidad, comenzaba a pitar a los suyos. Poco después, Despotovic anotaba el tercero. Los tres puntos acababan de sacar la tarjeta de embarque con destino a Girona. Y todavía quedaban 45 minutos.
En la segunda mitad la humillación continúo. Despotovic, que hoy anotó un "hat trick", transformaba el cuarto. La imagen del Celta era pobre. No hay excusas para justificar el resultado. Paco Herrera no reservó a nadie. Salvo las bajas obligadas de Falcón y Roberto Lago, la única novedad fue la entrada de Trashorras por la de López Garai. Menos contención y más toque y profundidad en el centro del campo. A pesar del cambio, la versión que ofreció el conjunto céltico sobre el tapete de Balaídos se pareció más a la de la primera mitad en Las Palmas que la del segundo período.
El entrenador y su cuerpo técnico tienen trabajo por delante. Es una dura derrota. Eso es innegable. Pero lo cierto es que el Celta terminará la jornada en la tercera posición. La situación todavía tiene solución. Habrá que revisar el aspecto psicológico de unos futbolistas que han demostrado que se puede creer en ellos. El KO que asestó el Girona deja varios debates abiertos. ¿Se ha tocado fondo? ¿Es necesario otro pivote defensivo para arropar más a la defensa?
Por último, lo mejor del partido ha sido la ovación a Noguerol. El central del Girona no es el mejor defensa de la categoría, pero sí un líder en el vestuario. Un aspecto que ha sabido reconocer la grada. Lo peor, además de la pobre imagen, ha sido la goleada encajada ante un equipo que no ha jugado con sus hombres habituales. Raul Agné decidió dejar en el banquillo a jugadores como Jandro, Roberto Peragón o Kiko Ratón. Su objetivo era revertir la dinámica su equipo. Lo ha conseguido ante un Celta que, desde que fue líder, se ha sumido en un bache del que no es capaz de salir.
Ficha técnica:
Celta: Yoel; Mallo, Catalá, Vila, Murillo; Bustos, Michu (Joan Tomás, minuto 54), Álex López; De Lucas, Trashorras (Iago Aspas, minuto 54) y David Rodríguez (Dani Abalo, minuto 63).
Girona: Santamaría; Luso (Noguerol, minuto 80), Serra, Migue, Dani Bautista; Tébar, Dorca, Ángel (Jandro, minuto 75); Chechu, Moha y Despotovic (Peragón, minuto 68).
Goles: 0-1, minuto 5: Despotovic; 0-2, minuto 25: Luso; 0-3, minuto 32: Despotovic; 0-4, minuto 54: Despotovic.
Árbitro: Melero López.Amonestó por parte del Celta a Hugo Mallo y Catala y por parte del Girona a Ángel


